
Seguramente una de las fechas más importantes en la breve historia de Segur de Calafell. Ese día paró el primer tren en el apeadero. El proyecto inicial de urbanización de los terrenos de la quadra de Segur, realizado por el arquitecto Manel Baldric Tubau, incluía el establecimiento de un apeadero de ferrocarril, la solicitud del cual fue aprobada por el ayuntamiento el 24 de octubre de 1946. El tren pasaba de largo por Segur mucho tiempo antes, pues la línea comprendida entre Vilanova y Calafell se inauguró en 1882 (una vía única que pasó a ser doble en 1913).
Que se consiguiera el apeadero cuando Segur estaba compuesto tan sólo por dos masías (la Casa Nova y la Casa Vella) y una iglesia cerrada desde 1936 , fue gracias a la relación de las promotoras con Eduardo Alonso, ingeniero de caminos de Renfe en aquella época (las promotoras eran las hermanas Carme y Maria Desvalls). Se puede decir que la urbanización y el apeadero han ido de la mano desde entonces y hasta entrados los 80 ese apeadero fue la puerta de entrada de nuevos habitantes, fijos y de temporada.
El 1 de noviembre de 1947 el obispo de Barcelona, Gregorio Modrego, bendice el apeadero, los terrenos y las obras de urbanización, que fueron visitadas por los gobernadores civiles de Barcelona y Tarragona. Un folleto conmemorativo del acto explica los servicios de que disponía la urbanización: pasaban 5 trenes diarios en cada dirección, había un colmado y bazar en forma de chalet.
En la semana santa de 1976 el de Segur fue el apeadero que más billetes despachó en toda España.
El antiguo apeadero tenía arcos, bancos de madera, jardineras con flores... era una parte más del proyecto de ciudad jardín (Jardín Europa) con que se ideó Segur. Como curiosidad, en las fotos adjuntas se puede ver que los trenes aún llevan locomotoras de vapor y diesel. No hay tendido eléctrico.
Que se consiguiera el apeadero cuando Segur estaba compuesto tan sólo por dos masías (la Casa Nova y la Casa Vella) y una iglesia cerrada desde 1936 , fue gracias a la relación de las promotoras con Eduardo Alonso, ingeniero de caminos de Renfe en aquella época (las promotoras eran las hermanas Carme y Maria Desvalls). Se puede decir que la urbanización y el apeadero han ido de la mano desde entonces y hasta entrados los 80 ese apeadero fue la puerta de entrada de nuevos habitantes, fijos y de temporada.
El 1 de noviembre de 1947 el obispo de Barcelona, Gregorio Modrego, bendice el apeadero, los terrenos y las obras de urbanización, que fueron visitadas por los gobernadores civiles de Barcelona y Tarragona. Un folleto conmemorativo del acto explica los servicios de que disponía la urbanización: pasaban 5 trenes diarios en cada dirección, había un colmado y bazar en forma de chalet.
En la semana santa de 1976 el de Segur fue el apeadero que más billetes despachó en toda España.
El antiguo apeadero tenía arcos, bancos de madera, jardineras con flores... era una parte más del proyecto de ciudad jardín (Jardín Europa) con que se ideó Segur. Como curiosidad, en las fotos adjuntas se puede ver que los trenes aún llevan locomotoras de vapor y diesel. No hay tendido eléctrico.

















